¿ROBOS EN LA CASA, TRABAJO U OFICINA?

¿CREE CONOCER BIEN A SUS COLABORADORES, SOCIOS O PAREJA?

¿SE CANSÓ DE ESCUCHAR SOLO EXCUSAS Y QUIERE TOMAR LA DECISIÓN CORRECTA?

¿HA SIDO ACUSADO FALSAMENTE?


Tal vez una de las herramientas más fascinantes e incomprendidas de la justicia penal y la criminología es el examen de Polígrafo, más comúnmente conocida como la prueba del Detector de Mentiras.

Mientras que las pruebas se basan en principios científicos relativamente simples, no cualquiera puede conectarte a un instrumento y empezar a disparar preguntas.  En el detector de mentiras en cambio se lleva a cabo por técnicos altamente capacitados y disciplinados, conocidos como examinadores de polígrafo.

En si el polígrafo opera en la idea de que decir una mentira causa estrés para la mayoría de las personas, y que el estrés a su vez produce respuestas fisiológicas mensurables de variada intensidad y que ocurren en una corta ventana de tiempo imposible de alterar conscientemente.


El polígrafo es todavía objeto de mucho escepticismo y la incomprensión. Sin embargo, ha demostrado ser una herramienta útil para las investigaciones internas y penales y de inteligencia, tanto en los sectores público y privado.